Esto es mucho para el cuerpo.

La magia de Huesca no es un destilado de hierbas ni un compendio de conjuros que permitan alcanzar altos grados de satisfacción o alucine. No es nada de eso, pero es arriesgado decir qué es. Todo el mundo habla de ella pero nadie sabe a ciencia cierta en qué consiste o donde reside esta cosa que se ha dado en llamar mágia. Poco a poco vamos a intentar desentrañar el misterio.

Por cierto, si además de la magia de Huesca descubrimos el escondite de los duendes, la cosa será un éxito.

Vista aérea de Parque Nacional de Ordesa

Vista aérea de Parque Nacional de Ordesa
Sestrales.

martes 6 de septiembre de 2011

El Parque Natural de Posets Maladeta.


Plan de Estan Valle de Benasque
 Las mayores montañas del Pirineo se reúnen en este espacio de grandiosa belleza, donde de los altos e inhóspitos picos descienden las laderas hasta los profundos y húmedos valles cubiertos de bosques y prados.

El Parque reúne montañas y valles del Pirineo Axial, compuesto por rocas igneas y metamórficas, como granitos, pizarras y esquistos. Elevado en la era terciaria sobre los restos de los antiguos Pirineos, llamados hercinianos, constituyen hoy las montañas más altas de la cadena, donde poder contemplar las mayores masas de hielo y glaciares de toda España, hoy en franca regresión. Y es que los glaciares fueron hace unos pocos miles de años los protagonistas de este abrupto entorno, y hoy su modelado glaciar constituye la impronta más llamativa de este paisaje, con valles de fondo más o menos plano cubiertos de prados en su base; o con innumerables lagos o ibones, procedentes de la sobre-excavación debida al mayor peso del hielo de los glaciares en las áreas de menor pendiente.


Tabernes. Valle de Plan

Las cumbres mas altas parecen desiertos vivos, pero las pocas plantas que las pueblan son realmente interesantes por su escasez o su limitada distribución. Y los mismo sucede con los pocos animales que aquí habitan, como el gorrión alpino o la perdiz nival (o lagópodo alpino), capaces de resistir las más duras condiciones.
Los ibones y los verdes valles constituyen un señuelo, junto con las altas montañas, para los innumerables excursionistas que visitan este espacio. Parece imposible enumerar tan sólo los rincones más bellos, pero no debemos pasar por alto los dos mayores y quizá mas bellos valles laterales de Benasque: Estós y Ballibierna, con sus conjuntos de ibones como los de Batisielles. El valle principal del Ésera, desde Aigüalluts y Billabuerta hasta Senarta, los macizos de Posets y Maladeta, los valles de Eriste, Cregüeña y Lliterola -con sus dos grandes ibones-, el Portillón o tantos otros rincones a los que añadir Salenques y Llauset, ya en el vecino valle del río Noguera. Sin olvidar el precioso valle de Chistau, con Tabernes y Biadós, Millaris, Bachimala o Posets, donde la mano del hombre ha sabido componer como la paleta de un pintor la belleza de las bordas y los prados combinados con las abruptas laderas y montañas.


Valle de Estos

Las aguas, pobladas por los tritones pirenaico y palmeado, la salamandra, la trucha común o la rana roja, son siempre cristalinas. Los valles recogen un ambiente de gran humedad, donde las aguas circulan en superficie gracias a suelos ácidos y muy impermeables. Aquí se desarrollan turberas y tremedales, donde plantas carnívoras como droseras o grasillas buscan su sustento y se rodean de algodones, gencianas y los cientos de flores que adornan el valle en primavera.

Los bosques dominan las altivas laderas. Los pinos negros, rodeados de rododendros y arándanos, ocupan los bosques más altos, aunque abedulares como los de Sahún o especialmente Eriste también ascienden en ocasiones tanto como el pino negro. Los pinos rojos aparecen debajo, al igual que abetares como el de Ballibierna, hayedos como el de Salenques y otras masas mixtas. Pitos negros y picapinos se unen a los escasos urogallos y mochuelos boreales para demostrarnos la madurez de estos bosques.

El hombre, con una economía basada tradicionalmente en la ganadería, ha sacado provecho y ha abierto praderas y pastos, aportando un paisaje más diverso. De este modo, aparecen incluso plantas destacadas y amenazadas asociadas a este uso ancestral, como Nepeta latifolia subsp. oscensis, que vive en uno de los más bellos conjuntos de este tipo: la pradería de San Juan de Plan.

Hoy, los usos turísticos desplazan a los ganaderos y cubren de sobra las antiguas rentas que proporcionaba la venta de madera. Las urbanizaciones emergen, especialmente en Benasque, los usos tradicionales se abandonan pero algunas festividades, como los carnavales, perviven en los pueblos.


El Posets desde Urdiceto

Figura de protección y fecha: Parque Natural. Año 1994. Ley 3/1994. También existen ZEPAs y Lics; y el Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos


Extensión: 33.267 ha.

Comarcas: Ribagorza y Sobrarbe

Centros de Interpretación: Eriste, Aneto y Benasque. Tel. 974 552066.
Fotografías y textos de Joaquín Guerrero


1 comentarios: