El mismo día que nos daban la vacaciones de Navidad hiciera el frío que hiciera (que siempre era mucho)nos levantábamos con la ilusión de ir al bosque a coger el musgo para pone el Belén.
Además del musgo recogíamos piedras, arena, ramitas, trocos y cortezas de árboles para imitar campos, montañas, ríos y desierto.
En mi casa había una hermosa colección de figuras de barro antiguas que la abuela guardaba con esmero y que ese día desenvolvíamos con ilusión y contemplábamos antes de colocarlas en el belén.
Cuando el belén estaba concluido cantábamos los villancicos que yaya nos ensañaba y comíamos el primer pastillo de nuez de la Navidad.
Hoy he ido a dar un paseo detrás de mi casa y he recogido el musgo y las piedras para montar mi belén. Es mucho más pequeño que el que montábamos con la abuela y mis hermanos cuando éramos niños pero sigue manteniendo la tradición más entrañable de la Navidad.
En toda la provincia de Huesca esta tradición se ha plasmado en una asociación que todos los años pone en marcha “La ruta del Belén de la provincia de Huesca"
Diez y nueve pueblos de la provincia componen este año la ruta.Alcolea, Almunia de San Juan, Barbastro, Binaced, Boltaña, Bujaraloz, Castillonroy, Esplus, Estadilla, Fraga, Graus, Lagunarota, Monzón, Peralta de la Sal, Pomar de Cinca, Sena, Tamarite, Torreciudad.
Cada belén resulta peculiar, único, íntimo y entrañable y, al visitarlos, no sólo nos admirarnos de las destrezas artesanales o de la imaginación de sus creadores sino que conocemos hermosos pueblos de nuestra geografía.
Recorrer la Ruta del Belén en Navidad es siempre una buena opción.
Un tiempo para revivir, con los más cercanos, el verdadero espíritu navideño.
Aquí tenéis la información de “ La ruta del Belén” >>>
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